Oraciones Judías
Kedusha: La Santificación en la Repetición de la Amidá en la Tradición Judía
קְדֻשָּׁה
Kedusha · repetición de la Amidá
repetición de la Amidá
Kedusha
Kedusha
Texto hebreo completo
קְדֻשָּׁה קְדֻשָּׁה קְדֻשָּׁה, שְׁדֵי מְרוֹמִים, בַּרְכוּ הוּא שְׁדֵי מְרוֹמִים, קָדְשֵׁי, קָדְשֵׁי, קָדְשֵׁי לַּעֲלוֹת; כִּי בְּךָ בָּא אֱלֹהַי, בְּרַקִּיעַ רָקִיעַ, לְהַלֵּל כְּבוֹד מַעֲלוֹתָךְ.
Kedushá kedushá kedushá, sh'dei meromím, bar'khu hu sh'dei meromím, kd'shei, kd'shei, kd'shei la'laot; ki b'cha ba elohay, b’rakíq raqíaq, l'halleil k'vod ma'alotach.
¡Santa, Santa, Santa es el Señor de los ejércitos! La santidad que elevamos en esta oración refleja la grandeza divina, que merece toda alabanza y reverencia desde las alturas celestiales.
Historia y origen de la oración
El Kedusha tiene raíces en la confesión de la Santa, basada en pasajes del libro de Isaías (6:3). Se instituyó en los tiempos del Talmud, como parte de la oración matutina y de la repetición de la Amidá, para resaltar la santidad de Dios. La tradición lo recogió en el Sidur, consolidándose en las oraciones diarias como un acto de elevación espiritual. La inclusión de esta plegaria refleja la teología judía que une el reconocimiento de Dios con la aspiración a la perfección moral y espiritual (Talmud Berajot 13b; Maimónides, Mishná Torah, leyes de Oración 5:1).
Estructura y partes
Kedusha completa
Esta parte expresa la santificación del nombre divino. Es un acto de alabanza en el que se proclama la santidad universal y eterna de Dios, elevando el espíritu y vinculándose con lo divino en comunidad.
Cuándo y cómo rezarla
Se recita durante la repetición de la Amidá en el servicio matutino y vespertino, específicamente en la sección del Musaf los sábados y festividades. Se realiza de pie, en dirección a Jerusalén, en congregación o individualmente, demostrando reverencia y concentración. Es común que todos los asistentes respondan 'Kadosh, Kadosh, Kadosh' como acto de proclamación conjunta de la gloria de Dios.
Significado profundo
El Kedusha simboliza la elevación del alma hacia dimensiones espirituales superiores y la afirmación de la santidad absoluta de Dios. Expresa la idea de que la presencia divina está en medio de nuestro pueblo y en todo el universo, invitándonos a participar en la gloria celestial. Es una declaración de reconocimiento de la omnipresencia y majestad divina que trasciende lo material y lo temporal.
Según la Halajá, el Kedusha en la repetición de la Amidá es obligatorio en la liturgia judía, requerida en la oración pública. La tradición indica que debe ser recitado con kavaná (intención) y de pie, en las comunidades ashkenazí y sefardí. Algunas comunidades tienen variaciones en la melodía, pero la estructura esencial y el contenido permanecen constantes, resaltando la unidad en la diversidad.
Reflexión espiritual
Al recitar el Kedusha, emerge en el alma una sensación de humildad y gratitud por la presencia divina. Es un momento de conexión profunda, donde aprendemos a reconocer la santidad en cada aspecto de nuestra vida. Que esta oración nos inspire a elevar nuestro carácter y cultivar una mayor reverencia en nuestro día a día.
✦ El Kedusha está considerado uno de los momentos más emotivos en la oración, ya que en él participan todos los presentes en comunidad, elevando sus corazones en un canto conjunto de santidad que trasciende lo humano y llega a lo divino.


